Aspectos Técnicos y Teóricos del Karate-Do Shotokan





karate_shotokan.jpg El Karate-Do implica un desarrollo emocional y espiritual, ya que su práctica y entrenamiento exige una comprensión conceptual de cada movimiento, un conocimiento específico de las sensaciones corpóreas, y control de las emociones que provocan estas mismas; relacionado, por su puesto, con la comprensión del desarrollo físico en general.

En el aspecto espiritual, el Karate-Do, requiere del desarrollo de los preceptos Éticos propios de una disciplina oriental, valores que fundamentan el aprendizaje del Karate-Do como una herramienta de defensa, autoconocimiento y el desarrollo de la percepción periférica, y mejoramiento de las capacidades de acción y reacción humanas.

Un aspecto importante, del karate-Do Shotokan es que ha recibido aportes muy relevantes de la ciencia, como la Fisiología, Pedagogía, Medicina, Biomecánica, Bioquímica y Psicología, entre otras, que forman y complementan la preparación deportiva actual, y la filosofía que fundamenta este arte marcial.

El acondicionamiento físico
Garantiza el adecuado funcionamiento orgánico, para el aprendizaje y perfeccionamiento de los movimientos propios de cada deporte, esto se denomina preparación técnica, la que conjuntamente con la preparación psicológica, garantizan la posibilidad de realizar dichos movimientos en situaciones reales y con elevados índices de efectividad.

La preparación física
Está orientada al desarrollo de capacidades, fortalecimiento de órganos y sistemas, y al incremento, especialmente de potencia, resistencia, rapidez y movilidad. Estas capacidades que se designan con el concepto de condición, son un requisito fundamental para una elevada facultad de rendimiento deportivo, y es igualmente válido para aquellos deportes en donde la técnica deportiva es objetivo de puntuación.
Como resultado, deriva en rapidez, velocidad y resistencia, lo cual es hoy esencial en el karate-Do competitivo.

El Karate-Do comptetivo
Depende en gran medida del dominio que se tenga en múltiples y complicadas habilidades técnicas y tácticas. Además, el condicionamiento y la preparación física se expresan en resultados. Por ejemplo, en torneos, tanto en Kumite como en Kata, se tiene que mantener una constante línea de trabajo técnico, la cual no puede bajar por la fatiga. Con motivación y constancia se puede lograr este objetivo.

La unión de las preparaciones tácticas y técnicas darán como resultado un atleta de alta efectividad, con rendimiento orgánico al cien por cien, lo cual también dependerá de su nutrición. En este tema, se debe tener en cuenta y distinguir alimentación de nutrición. Todos nos alimentamos, pero ¿nos nutrimos en forma adecuada?
Todos estos factores son fundamentales para lograr tener un buen resultado en el área competitiva, que hoy en día ocupa la mayor parte de los programas de Artes Marciales.

A pesar de los beneficios propios del deporte de competición, podemos afirmar que el Karate-Do orientado como una disciplina competitiva, no representa un desarrollo y un crecimiento personal real; en competencia se evalúan y se prueban los aspectos físicos y técnicos que se mencionan anteriormente, pero el Karate-Do es básicamente una disciplina de desarrollo personal y social.

La competencia es un estimulante para los alumnos a conseguir un objetivo, trofeo, medalla o cualquier reconocimiento, que no estimula más que el orgullo y ego, sin contribuir con la formación de mejores seres humanos. Por esto representa un triunfo vano. La competencia en el Karate-Do debe ser básicamente contra uno mismo, y la estimulación es la superación personal en los aspectos físico, espiritual y social.

Artículo escrito por:
Shihan
Jorge Escobar Mondaca

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